13/10/2019 Montañeros: Cabezas de Hierro desde Cotos


13/10/2019 Senderismo: del Alto de los Leones-Cabeza Lijar; Enrique Diez Cohelo



Subimos en coche al puerto (1.510 m) entre nubes bajas y, a las 8:55, empezamos los 10 caminantes, 7 mujeres y 3 hombres: Rafa, Gloria, Conchita, Marta, Roció, Hedvig, Sonsoles, Ricardo, Marisa, y yo mismo, y empezamos a andar hacia Cabeza Lijar, con viento fuerte del Este y siempre entre nubes, por la carretera forestal que va desde el Alto hacia Peguerinos y que ahora es, de nuevo, transitable por bicis, motos y coches de cualquier tipo.
Descartamos subir al Cerro Piñonero por el GR.10 y continuamos por la forestal (tratando de ver el embalse de la Jarosa) hasta el collado de la Gasca, donde cruzamos la puerta de la tapia que separa las provincias de Madrid y Segovia, y recuperando el GR.10; sin parar, iniciamos la subida a Cabeza Lijar (1.823 m) mientras las nubes se iban separando y nos dejaban ya ver la Cruz del Valle de los Caidos. Llegamos al mirador sin dificultades y con un solo descanso; disfrutamos de sus excelentes vistas, nos abrigamos, repusimos fuerzas, contamos algunas batallas, y bajamos hasta el collado de la Mina. 
Antes de bajar, comprobamos que El Espinar (municipio), San Rafael, Los Angeles de San Rafael y la Estación del Espinar “continuaban” en su sitio. Las nubes nos impidieron contemplar la Mujer Muerta. Al observar la montaña hacia el oeste, consideramos planear una próxima marcha que, desde el Collado Hornillo (en la misma pista forestal que continúa hacia Ávila) nos lleve a las ruinas de fortificaciones de la guerra civil, y al pico de Cueva Valiente (1.910 m.) Descartamos acercarnos a la antigua mina de wolframio, que se alcanzaría bajando unos 100 m. por un camino lateral hacia el nordeste, pero que no merece la pena por estar abandonada hace muchos años y de la que sólo se ve el agujero negro principio del túnel.
Iniciamos el regreso por la forestal, en la falda de C Lijar, y al pasar otra vez y en sentido contrario por el collado de la Gasca la abandonamos para subir y bajar el Cerro Piñonero siguiendo el auténtico GR.10 y la recuperamos de regreso al Alto donde llegamos hacia las 13h. Ningún incidente que registrar en el camino. 
Finalmente, Rocío nos invitó por su cumple a unas cervezas en el restaurante del Alto, que estaba al completo.
Un abrazo
Enrique

06/10/2019 Montañetos y senderistas: La Cueva del monje y el Cerro del Puerco




29/09/2019 Senderistas: Camino Schmid: Desde Navacerrada al puerto de la Fuenfría: Begoña Mata



Puntuales y contentos llegamos al club Mirasierra Marta, Rafa, José Vicente, Ricardo, Amay y Begoña, quien escribe esta crónica y que sería la guía de la ruta. Sabíamos que íbamos a disfrutar de un fantástico día soleado por la Sierra de Guadarrama.
En el puerto de Navacerrada nos reunimos con Mari Carmen, Alfonso, Isabel y Alejandro. Estos últimos acompañados de su inseparable perrita invitada, Bruna.
Nuestra guía, asesorada por buenos expertos, tales como Ricardo y Rafa, comenzó la ruta hacia el Oeste, ascendiendo hasta la residencia del ejercito del Aire, llegando al comienzo del camino Schmidt. Recordaba que anteriormente el camino estaba bien señalizado con carteles y círculos amarillos pintados en los árboles, que mostraban claramente el camino a seguir. Afortunadamente todo estaba en su sitio.
A pocos metros del inicio del camino, atravesamos la zona de remonte de las pistas de esquí. Caminamos por la ladera Norte de Siete Picos más de tres kilómetros hasta llegar a la bifurcación del camino. En este punto hicimos dos grupos. Un grupo se quedó, como referencia para que no se despistara el otro grupo a la vuelta.
El otro grupo continuó por la senda de la izquierda, hacia collado Ventoso, dejando a la derecha la dirección al puerto de la Fuenfría y la Senda de los Cospes . Este tramo se complicó un poco por tratarse de una subida cubierta por raíces que nos llevó, tras algunos tropezones, a dicho collado. Poco después llegamos a la pradera del collado Ventoso, bonita y extensa, perfecta para descansar y reponer fuerzas. El lugar estaba bien frecuentado, con buen ambiente entre senderistas, corredores y algunos ciclistas.
Poco después encontramos una fuente de piedra que sirvió para refrescarnos y dar de beber a Bruna. Tras nosotros teníamos preciosas vistas del valle, con Madrid al fondo.
Desde allí seguimos una bifurcación al Oeste que lentamente fue ganando altura para después bajar, tras algún resbalón sin importancia, a la carretera de la República. A pocos metros llegamos al Mirador de la Reina, con espectaculares vistas, desde este mirador se divisaba el Pico de la Peñota, inmediatamente nos vino a la mente Blanca Fernández Ochoa y dedicamos un recuerdo muy especial para ella.
Regresamos sin subir al Collado Ventoso, realizando varios altos en el camino para reagruparnos y reunirnos con el otro grupo.  Íbamos comentando las bondades de las cañas frías-paseito-tumbona del verano ya pasado, notando sus secuelas pero altamente satisfechos de estar allí.
Algo oyó Bruna que decidió marcar el ritmo de la marcha. Tomó las riendas y a partir de ese momento, los que sacábamos la lengua éramos los senderistas.
Después de cuatro horas de marcha, regresamos a la Venta Arias, guardando en nuestra mente imágenes de gran belleza que han dejado los doce kilómetros de recorrido por los pinares de Valsaín, como podeés apreciar en las fotos que se adjuntan. En esta venta nos tomamos una buena caña fría.
Amigos ¡que tengamos una buena semana! 
Begoña

29/09/2019 Montañeros: La Pedriza: La senda Maeso





22/09/2019 Senderistas: La Peñota



22/09/2019 Montañeros: La Peñota