08/12/2019 Senderismo. Zona: La Pedriza: La Ermita de Peña Sacra; Canto Cochino; Collado Quebrantaherraduras. Jose Vicente Almela
Asistentes
Rafael García Puig, Martha Chaves, Marta García Puig, Conchita
Carvajal, Marisa Huidobro, Aida Luque, María Lamo, Enrique Rubio, Reinaldo
Vázquez, María Gómez, Juan Carlos Aguilera, Félix Omeñaca, Marta Muro, Alfredo
Carlavilla y el abajo firmante. J. V. Almela
En resumen 12 senderistas y 3 montañeros que se unieron
a última hora. Sin ánimo de ofender, me parece que los montañeros se están
haciendo mayores pues cada vez más a menudo se unen a nosotros, lo cual nos
congratula. La marcha la guio magníficamente como siempre Juan Carlos y por una
vez casi alcanzamos la paridad, 8 mujeres y 7 hombres, cosa rara en este grupo.
Lo primero fue felicitar a Conchita, que bien se encargó de recordarnos que era
su santo.
Aparcamos los coches en la calle de la Peña Sacra en
Manzanares y nos dirigimos por una cuestecilla no demasiado fácil a la Ermita
del mismo nombre. Allí Juan Carlos nos explicó sus orígenes que se remontan a
cultos celtas del siglo I antes de Cristo, aunque la iglesia es del siglo XV y
se relaciona con alguna aparición de la Virgen. Estaba cerrada y no pudimos
verla por dentro. El día estaba muy brumoso pero desde allí se domina una de
las más bellas panorámicas de la Pedriza.
Desde allí iniciamos un bonito camino junto al río
Manzanares hasta llegar a Canto Cochino, pasando por el pequeño embalse de la
Garganta donde vimos con asombro a varios chicos bañándose en las frías aguas.
Pienso que ni Reinaldo se atrevería a tanto. ¿O sí?
Desde Canto Cochino seguimos por margen izquierda del
Manzanares hasta llegar a la Charca Verde donde descansamos y entre otras cosas
probamos los increíbles dátiles de Marisa y los bombones de Conchita.
Ya de vuelta cruzamos el Manzanares por el puente del
Vivero y por una cómoda pista llegamos de nuevo a Canto Cochino. Desde allí nos
dirigimos en cuesta hacia el Collado de Quebrantaherraduras por un sendero que
cruza varias veces la carretera principal de la Pedriza para ya en cómodo
descenso llegar hasta los coches.
El recorrido consistió en una piruleta inversa, como
le gusta decir a Juan Carlos y se puede ver en el plano de Wikiloc que nos
mandó Marta. Hicimos en total 14 km con un desnivel de 340 m, algo más de lo
previsto pero que todos aguantamos perfectamente.
La conversación fue animada como siempre y alguno
planteó la pregunta de quién tenía más palique, Reynaldo o Conchita, pero no
llegamos a ninguna conclusión aparte de que el referéndum no era legal
Al final no hubo cañas y espero que no sirva de
precedente!
Feliz semana guapos, nos vemos en el Nevero!
Un abrazo
José Vicente
24/11/2019 Conjunta: La Peñota desde el Alto del León; Juan Carlos Aguilón
Hora de llegada al Puerto de los Leones 8h45m. Mañana con niebla espesa, viento frío y sensación térmica de muy pocos grados. A pesar de las condiciones climatológicas, allí nos dimos cita los 12 senderistas y montañeros dispuestos a llegar hasta La Peñota.
Puestos
los pies en tierra y bien pertrechados de gorros, guantes y prendas de
abrigo varias, surjen las primeras dos bajas: Isabel y Alejandro. Visto
el panorama, mejor dicho intuyéndolo porque ver, se veía más bien poco,
consideran hacer otro recorrido que les motive más. El resto del grupo,
con nuestro guía de cabecera Antonio, iniciamos el recorrido. Junto con
nuestro guía, el grupo lo formamos Marta, Felix, Mar, Emilio,
Begoña,Alfredo, Marisa, Reynaldo y el relator, huuyyy ¿de qué me
sonará a mí está la palabreja? Bueno, a lo que íbamos.
Y
efectivamente fuimos los comentados al encuentro de La Peñota. Ruta
bien señalada y estampas preciosas esculpidas por la nieve, convertida
en hielo, y el viento. Todo ello dosificado en planos cortos, porque la
espesa niebla nos robó la posibilidad de los grandes angulares y de las
imágenes de de 360º.
Nieve
abundante en las cercanías de La Peñota y tramos con hielo que nos
hicieron extremar las precauciones. Valientes, muy valientes estuvieron
los senderistas poco acostumbrados a estas “travesuras”, aguantando el
tipo y consiguiendo el reto de llegar a la base de La Peñota. El
objetivo de escalar esta última, lo dejamos para la próxima salida a
este destino, cuando seguramente las condiciones ambientales sean más
amigables que las de este domingo.
Y
después de tocar la base, de vuelta hacia el Puerto por el mismo
camino. Siempre pendientes de las señales blancas y rojas pero sin
descuidarse en los cruces para evitar llegar, sin proponernoslo, a El
Espinar, donde evidentemente ni nada ni nadie nos estaba esperando.
Finalmente
después de 5h30m nuestro paseo-travesía llegó a su fín. Tuvo mucho
encanto, bastante frío, abundante niebla, buena orientación, comedido
esfuerzo ( o elevado para algun@s),
y estupendo ambiente grupal. Todo esto nos hizo disfrutar de una, más
que agradable mañana. Gracias a todos los participantes por su magnífico
comportamiento, aún con elevado grado de sufrimiento en algunos
miembros del grupo
Feliz semana a tod@s.
Juan Carlos Aguilón.
17/11/2019 Conjunta: Zarzalejos a Machota chica: Conchita Carvajal
Me acelero y me ofrezco a
hacer la crónica ¿Y ahora que? ¿Me busco a uno que me haga de negro, a
Emilio por ejemplo? Esto si que es un reto, pero creo que lo de
arrepentirse aquí no vale, pues a coger el toro por los cuernos.
Como
todos los sábados por la noche, empiezo a preparar la indumentaria, el
tiempo apunta siberiano, así que empecé a sacar todo lo que seria capaz
de ponerme. Os cuento: Medias de lana, encima calcetines hasta la
rodilla de montaña, pantalones con forro polar, botas y encima las
polainas bien sujetas a las botas, camiseta térmica, jersey de cuello
alto, encima otra chaqueta polar, un anorak (que estrenaba) con capucha,
dos pares de guantes, unos encima de otros y en la cabeza una cinta y
un gorro de lana. Me miro al espejo y pensé que era MAZINGER Z y encima
horrorosa. Por la mañana me puse todo, ¿que iba a hacer? ¿Agarrar un
constipado de esos que no sueltas nunca? Se me olvidaba, en la mochila
una capa de lluvia que no use.
Un
poco antes de las 8, íbamos llegando a Mirasierra todos los apuntados
(menos Reinaldo, que lo recogían por el camino) 16. Nadie se rajo.
Rafa,
Marisa H, Aidita, Dos Martas, Félix, Silvia, José Vicente, Belén,
Floren, Antonio, Mar, Mª José, Toni, Reinaldo, La del cumple y mi sobri
perruno Fígaro.
Todos
montañeros, porque esa moral, entusiasmo, compañerismo, simpatía,
amistad, espíritu de sacrificio....nos lo transmiten ellos ¿A que os
habéis sentido montañeros por un día? No sabéis la alegría que me llevé
cuando os vi en la lista, muchísimas gracias por acompañarnos, siempre
se aprende muchísimo con vosotros. Un súper lujo!
El
tiempo estuvo mucho mejor de lo que creo que todos esperábamos, de
pasar frio nada de nada, lluvia poquita y solo en la cumbre un
vientecillo que mas valía agarrarse a lo que pudieras, piedras o ser
humano. por lo que veo en las fotos subimos 6 chicas y 2 chicos, a mi me
daba un poquillo de miedo, pero tenia que demonstrar a mi hermano de lo
que era capaz. La foto de Marta Zumba y mía agarradas al vértice
geodésico, (aprendí otra palabra nueva y para que servía, aunque ahora
ya no se usa), no tiene desperdicio, gracias Marta por ser mi amiga.
También paso una cosa graciosa, cuando íbamos llegando para subir a la
cumbre, nos liamos buscando por donde subir y lo que hicimos fue dar una
vueltita, para aparecer en el mismo sitio. Risas y que no falte el buen
humor.
Foto con la
bandera (como sabéis lo que me gusta) y que os voy a decir cuando me
cantasteis el cumpleaños feliz, aunque sabia que lo haríais, ME ENCANTO.
No se si en la superficie o en el fondo, pero se que me queréis.
Me
falta describiros la ruta, como no he encontrado un negro, he
encontrado un hermano que como diría el jefe, nos regala una estupenda
descripción de nuestra bonita marcha, gracias Toni. Aquí la tenéis la
vais a disfrutar.· Salida de la parroquia de San Pedro en el barrio alto de Zarzalejos, a 1.104m de altitud.
· Empezamos
a andar por la calle de la Fuente del Rey hacia el NE. Toda la subida
hasta el collado de Entrecabezas fue continua pero suave.· Según subíamos empezamos a ver buenos ejemplares de rebollos (arboles de la familia de los robles) y muchos enebros de poca talla.
· Poco después aparecieron los primeros castaños, que fueron haciéndose mas numerosos y mas grandes según nos adentrábamos en un precioso aunque no muy extenso castañar. Los arboles lucían ya sus bonitos colores de otoño, predominantemente amarillos, pero aun les quedaba tal vez un par de semanas para alcanzar sus mas bonitas tonalidades rojizas y ocres.
· Al llegar a la fuente del Rey, llamada así porque la leyenda cuenta que Felipe II anduvo por allí, nos detuvimos a admirar el enorme árbol que allí se encuentra con sus 18 m de altura, 21 de diámetro en la copa y unos 230 años, es el ejemplar mas notable del castañar. El castaño esta catalogado como árbol singular de la Comunidad de Madrid.
· Pasando el castañar el guía se despisto un poco perdiendo el camino, por lo que tuvimos que retroceder unos metros hasta volver a encontrarlo, aunque sin mayor problema.
· El resto del camino hasta el collado de Entrecabezas se hizo por unas sendas por terreno ya totalmente despejado, menos bonito que antes, pero que, a pesar de la escasa visibilidad que nos deparaba el día, dejaba ver hacia atrás bonitas vistas del valle, en la lejanía de unos montes entre los que destacaba la pirámide del pico de la Almenara; algunos hablaron de subirlo en otra ocasión.
· Por fin llegamos al collado de Entrecabezas (1.279m) llamado así porque separa las cumbres redondeadas de las dos Machotas, la Alta (1.279m) a nuestra izquierda según llegábamos al collado, y la baja o chica (1.401m) a nuestra derecha, a la que nos dirigíamos a continuación.
· La subida a la Machota Chica es muy bonita. La cumbre se ve a lo lejos y parece mucho mas alta y complicada de subir de lo que en realidad es. Este efecto se agudizo al ocultar la niebla a veces las rocas, dejándose ver en otras.
· En el camino hacia la cumbre nos encontramos una zona de roca lisa que, algo mojada e incluso con un poco de hielo se hizo un poco complicada, por lo que hubo que pasarlo con mucho cuidado.
· Finalmente llegamos a lo mas alto, pero aun quedaba trepar unos metros para alcanzar el vértice geodésico. La mayor parte de los participantes subió.
· Fotos en la cumbre, fotos con la bandera para todos al pie de la misma y bocadillos lo mas resguardados posibles del viento.
· La bajada a Zarzalejos la hicimos exactamente por el camino de subida.
· Tiempo total 4h 19m
· Km recorridos 7,27
Muchísimos besos y abrazos de vuestros compis Toni y Conchita Carvajal
P:D: No tuve más remedio que estirarme invitando a un aperitivo en el bar del pueblo. Estuvo bien ¿No?
10/11/2019 Montañismo: La Maliciosa por la cara sur; Emilio Rodríguez;
Buenos días a todos,
Sé
que los montañeros hemos perdido la costumbre de escribir crónicas,
pero una aventura como la de ayer, si se silencia, si no se comparte, se
queda en nada, por eso nos hemos decidido a escribir estas líneas.
Desoyendo
todas las advertencias y consejos sobre el temporal que se iba a cebar
con nosotros, Antonio y yo , como representantes de todos los que lo
hubieran deseado, pero no pudieron venir, emprendemos la marcha desde el
aparcamiento de La Barranca a las 8:25 h, con una temperatura
estimulante de +2,5ºC que nos presagia una mañana fresquita, un tiempo
ideal para el ascenso a una de las cumbres de la sierra de Madrid, que
todo montañero tiene en su lista de deberes por cumplir.
Ascenso rodeados de tonos verdes, por la humedad y un cielo encapotado, pero lleno de luz matinal.
Una
vez pasado el Peñotillo, pisamos las primeras piedras, un poco mas
arriba, las primera bolitas de hielo y unos metros más allá, la primera
nieve y a pocos metros de la cima las placas de hielo, que se acumulan a
las piedras que nos acompañaron todo el camino.
La
Maliciosa nos ofrece su lado duro, no por realizar un ascenso por la
cara sur, si no por la temperatura de -3 ªC bajo cero, que nos permite
disfrutar del enorme gesto de solidaridad y ayuda montañera, porque
cuando los dedos te duelen a pesar de los tres pares de guantes, tu
compañero se convierte en tus manos, para subir o bajar la cremallera o
ajustarte los correajes de la mochila. Muchas gracias Antonio.
La
Maliciosa nos recibe con un fuerte viento que nos estrella agujas de
hielo contra la cara y los ojos, visibilidad nula y una temperatura de
-11ºC bajo cero según el termómetro de Antonio, que tiene que rascar la
pantalla para ver los números.
Cantamos
el Berg Hail a las 11:15, dos horas y 40 minutos después de iniciar el
ascenso, en una subida vertiginosa, ya que las inclemencias no
aconsejaban detenerse mucho. Y un abrazo montañero, porque la ocasión lo
merece.
Os
preguntaréis ¿y con este tiempo encontrasteis a otras personas? En esto
de vivir aventuras, nunca te encuentras solo. Dos corredores, sin mucho
equipamiento ni protección en la subida y en el descenso por la cara
norte alguna pareja y algún alma solitaria que trata de desafiarse a sí
mismo, ya que el desafío a la montaña, siempre lo tenemos perdido.
El
descenso, con visibilidad cero, se vuelve intuitivo, porque en eso
Antonio también es una caja de sorpresas, tiene todas las montañas
dentro de la cabeza.
Llegamos
al primer bosquecillo y éste nos anuncia, el final de la aventura,
entramos en la zona controlada, en nuestros pensamientos en las pequeñas
preocupaciones del día a día, en la rutina, lejos de las preocupaciones
por calentar los dedos, por buscar el camino entre la niebla espesa,
lejos de la montaña, que en el día de hoy nos ha permitido experimentar
la sed, porque cuando vuelcas la botella para ablandar la garganta
reseca, no te vuelve ni una gota, porque el agua se ha congelado.
Agujas
de hielo golpeando en nuestra cara, más abajo nieve y un cambio
maravilloso en el bosque que nos permitió ascenderlo en verde y que se
ha transformado en blanco, para que disfrutemos de todos los matices
posibles del bosque de invierno. Intentamos hacer una foto al
espectacular embalse, que siempre me ha inspirado la serenidad de las
cosas inmóviles, pero el objetivo está congelado, no sale ninguna foto.
Llegada
al aparcamiento a las 13:50, cambio de botas y rascado del hielo de los
cristales del coche para ver donde está la carretera de vuelta. Ha sido
una experiencia maravillosa, una aventura que solo puedes vivir si te
decides a subir una montaña en invierno.
Mucha
gracias Rafa por preocuparte por nosotros, por llamarnos para ver si
estábamos enteros, pero como ves, nunca tuvimos una sensación de
peligro, no pasamos realmente frío, tan solo disfrutamos de una aventura
maravillosa.
Esta
crónica se la queremos dedicar a todos los que no nos pudieron
acompañar, porque las obligaciones siempre atan con lazos cortos, a los
que vais a dedicar unos minutos en leer esta crónica, y yo quiero
dedicársela especialmente a mi fiel y leal compañero Antonio, ya qué sin
sus consejos, ayuda, intuición en la montaña, y sus enormes dosis de
solidaridad, yo no hubiera podido escribir esta crónica. Esta
experiencia Antonio, te la debo a ti. Muchas gracias.
Para
despedirme, quisiera contestar a la pregunta que algunos me habéis
formulado y no quiero pasar por alto. ¿qué se dicen dos montañeros
solos en la montaña, rodeados de placas de hielo y a -11ºC bajo cero?
¿de que se habla cuando estás rodeado de inclemencias invernales que te
hace dudar si será capaz de seguir? Para conocer la respuesta a esta
pregunta, tan solo hay que subir con nosotros.
Os esperamos en la siguiente aventura, un fuerte abrazo de Antonio y de Emilio y feliz semana para todos. Hasta pronto.
Emilio
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