31/12/2016: Marcha a La Najarra:

Querido Rafa:

            Cuando subía en el coche hacia la Morcuera abrí tu mensaje para comprobar con quien teníamos que encontrarnos en el puerto y leí: “Propongo a Reynaldo para el privilegio de hacer la última crónica del año”. Hace un mes, en una de la marchas, mencioné la inderogabilidad singular de los reglamentos y quedé sorprendido por el interés que causó la expresión, me estuvieron preguntando lo que significaba, su alcance, la generalidad de la norma, la interdicción de su alteración arbitraria, los privilegios... Respecto de estos dije que eran un cáncer y que las discriminaciones positivas no eran otra cosa que encubrirlos, hay que acabar con ellos y ellas. No estuviste, pero me temo, que aunque hubiese estado respaldado por el mejor saber y didáctica de José Eugenio Soriano no habría sido capaz de explicártelo, porque en este país no sabemos para que sirve el estado de derecho. Claro que si España que lo ha formulado en la primera línea de su constitución y en el artículo 9.3 no lo sabe ¿cómo vamos a saberlo en un pequeño club de montaña del suburbio norte de Madrid?

            Aceptado el privilegio por venir de la autoridad de la que viene, tengo que reconocer que no me gustó la encomienda. Hay actores a los que contratan para hacer siempre el mismo papel, por ejemplo el de vampiro, el de rubia tonta y explosiva, el de malo malísimo... Vemos como procuran desencasillarse y hacer otra cosa, porque si se pasan de moda los vampiros o las rubias tontas se quedan sin trabajo. Los malos malísimos siempre tendrán una oportunidad, aunque sea poco edificante. Lo mismo pasa con los escritores, Arthur Conan Doyle era tenido en consideración por ser el autor de Sherlock Holmes y llegó a matarlo porque se ignoraban sus otras obras de las que se sentía tan orgulloso como la novela fantástica, ciencia ficción, novela histórica, teatro y poesía. Me temo que se me va a conocer como el cronista de la Najarra, máxime cuando nunca la coronamos.

            La Najarra es un monte sin especial dificultad que domina Miraflores, pero este año 2016, con ésta, lo he intentado subir cuatro veces, he hecho cuatro crónicas y no he llegado a su cima ninguna por diversas razones. El Domingo de Ramos partimos del embalse y fue la nieve acumulada que superaba el metro que hizo volverse al grupo de montañeros que lo intentó, ese día hice tres crónicas distintas; la segunda empezamos en la Fuente del Cura un día que diluviaba, no nos importó, pero al llegar a la Morcuera y perder la protección del monte y del pinar el viento se hizo insoportable, llevaba en suspensión arena que nos golpeaba y decidimos darnos la vuelta; la tercera estaba destinada a no alcanzar ni siquiera el puerto, la organizó un amigo que estrenaba rodilla y se creía robocop, pero descubrió que todavía no estaba en plena forma. La cuarta ha sido la de hoy 31 de diciembre de dos mil dieciséis.

            A las ocho, se impone el horario senderista, estaba con Chelo de Dios, Nieves Gárate, Katinka Oskarsson, Irena Jaroszynska y José Vicente Almela en Costa Brava. Salió Katinka en su coche con las dos primeras, luego lo hicimos los demás en el de Irena y tuvimos que parar a echar gasolina. Sin embargo llegamos antes al aparcamiento. Nuestras compañeras habían decidido visitar San Agustín de Guadalix en el camino, gracias al teléfono pudo Juan Carlos orientarlas. No tuvo tanta suerte una  excursionista a la que no pudimos indicar donde estaba la fuente donde había quedado, no era ninguna de las tres que conocíamos de la zona, su enfado y desesperación eran evidentes.

            Con Juan Carlos Aguilón había llegado Jorge Dulesky y por su cuenta Jesús Matamala. Faltaban los hermanos Emilio y Pilar Caridad habían recogido a Lola Rodero y subieron por la otra vertiente.

            Al aproximarnos a Miraflores se veía la vertiente sur sin nieve, pero en cuanto empezamos a ver la norte la cosa cambió, todo estaba blanco. Era una nieve helada y  pensé en el 27 de diciembre de 2014, aquel día subimos con un poco de hielo y bajamos con mucho más. La situación hoy era mucho peor para ir sin crampones. Mientras esperábamos en el aparcamiento un corredor que venía del puerto, atravesó el aparcamiento, salto sobre la nieve y se fue al suelo, estaba helada.

            Subimos andando hasta el puerto y como eramos pocos los que llevábamos crampones nos planteamos una ruta alternativa. Propuse bajar a Rascafría desde el refugio por el Lozoya o el Aguilón, pero elegimos ir hacia la derecha por el cordel del valle de Lozoya. Pasada la fuente de Cossío y el refugio a poca distancia a la derecha, hay una barrera con un pequeño sitio para aparcar, allí dejamos los coches e iniciamos un paseo suave en línea recta hacia el norte. No tiene ninguna dificultad, salvo la que nos encontramos generada por el hielo que provocaría varias caídas a lo largo de la marcha, alguna casi colectiva.

            Cuando llegamos a un cruce de caminos nos volvimos a plantear la ruta. Estaba perfectamente señalizado, aunque alguien había arrancado el cartel del camino hacia el este, precisamente por donde la GR torcía a la derecha, a la izquierda estaba la majada del Cojo (2'6 km) y Alameda del Valle (10'1 km) pueblo entre Lozoya y Rascafría. Como Lola conoce en exceso la zona donde vive, rechazamos el camino de la izquierda y seguimos recto por el cordel hacia los Altos del Hontanar y la Cachiporrilla a 9'1 km.  En ese momento nos encontrábamos a 3'2 del refugio y a 3'8 de la fuente.

            Las cumbres de Guadalajara-Segovia se veían limpias de nieve porque las contemplábamos desde el sur, pero la cuerda larga estaba preciosa. Su perfil, totalmente blanco permitía una visión nítida de todos sus picos. Al oeste Peñalara. El día era soleado y cinco grados más que en Mirasierra, el exceso de abrigo cayó rápidamente 

            El camino torció a la derecha, pero estaba helada la continuación, en el punto de giro había otra verja que atravesamos y campo a través ascendiendo a la derecha hasta una cerca, a la que habían renovado el alambrado espinoso y abandonado el viejo allí mismo, llegamos al cordel-cortafuegos, muy ancho, seguimos hasta un alto, donde disfrutamos del sol, vistas sobre los pueblos y embalses del valle de Lozoya, además de las indicadas, chocolate y bebidas. Teniendo en cuenta que eramos doce y que cayeron seis botellas, tocamos a media por persona, ¡¡cómo beben la mujeres!!

            Celebramos con champán, sidras y zumo de manzana espumoso con frambuesa un año cumplido satisfactoriamente, no sólo por los logros de nuestras marchas, sino por la buena compañía que disfrutábamos. Este año lo habíamos concluido con una nota extradeportiva el libro de José Vicente Almela que nos enorgullece a todos y que comentamos, mientras comíamos y nos hacíamos fotos.

            La vuelta fue por el mismo camino, en total hicimos nueve kilómetros con un desnivel de 350 metros. No era la excursión ni el esfuerzo previstos, pero lo pasamos muy bien y teniendo en cuenta los resbalones sufridos en un terreno tan llano sobre un camino muy bueno, hicimos fenomenal en no subir y bajar la Najarra. Emilio Rodríguez me ha corregido cuando he dicho que era un fracaso, me refería a hacer cumbre, tiene razón porque por lo demás ha sido un éxito lo hemos pasado muy bien y se dijo que en todas las excursiones debía haber un aperitivo de esa categoría, además de comer permite hablar y confraternizar.

            Como dicen Juan Carlos Aguilón y José Antonio Rodríguez habrá que intentarlo de nuevo, nos hemos propuesto volver en el 2017 que deseo muy feliz a todos los montañeros y senderistas y que tengamos imaginación para seguir disfrutando de lo que tenemos.

Un abrazo 

Reynaldo Vazquez





Domingo 18/12/2016

La Pedriza. Homenaje a Jesús Extramiana

Con el ánimo de rendir un cariñoso homenaje a Jesús, transcurridos ya casi dos años desde que nos dejaron tanto él como Mónica, nos reunimos este sábado 19 montañeros/as y senderistas. Salíamos a las ocho y diez de la mañana del club para reunirnos a las 9 en Canto Cochino con el resto del grupo. Con un frío helador, forrados con nuestros guantes  y gorros comenzamos a andar con muchas ganas de entrar en calor. Allí estábamos:

Rocío Eguiraun, Paz Vizcaino y Kaos,Jose Vicente Almela, Mariane Delgado, Sandra Tojeiro, Antonio de la Fuente, Teresa Fuentes, Reinaldo Vazquez, Irena Jaroszinska, Gonzalo Fernandez, Jose Antonio Arcila, Katinca, Juan Carlos Aguilón, Jorge Dukelsky, José del Campo, Gloria Fernández, Alba Extramiana, Alberto Extramiana y Estrella Extramiana.
Llegamos en unos 15 minutos de cómodo paseo a la amplia pradera en la que hace ya casi dos años hicimos el primer homenaje a Jesús y plantamos una encina en su memoria.
Una vez allí tras visitar la encina, Alberto dio las gracias a todos por estar allí, saludando y recordando a Jesús con mayor intensidad si cabe en ese momento. “Jesús seguro que está orgulloso y feliz de ver que el  club de montañismo sigue vivo y que nosotros seguimos disfrutando a tope de la naturaleza”. Alba dijo a Jesús ¡Abuelo te quiero! y le ha mandado un beso enorme que seguro todavía está flotando en La Pedriza.
Tal y como hicimos hace casi un año en el mismo lugar, todos los presentes entonamos la canción "Agur Jesusen ama". Echamos de menos a Manolo Visiers que esta vez no pudo liderar el coro y se notó un poquito… .Fue un recuerdo emotivo y muy bonito.
Tras finalizar el homenaje en la pradera, iniciamos la marcha hacia el refugio Giner. Necesitábamos un poco de  emoción antes de coger la autopista que nos llevaría al refugio, ¿que mejor manera de entrar en calor que cruzar un par de riachuelos a tope de agua?.
Una vez en el refugio, fuera, un brindis por Jesús y Mónica. Gracias Paz, por llevar el cava y la ilusión por el brindis en tu mochila. ”Jesús, Mónica seguir cuidando de nosotros allá donde estéis”.
Paz ha tomado la palabra y ha recordado lo maravilloso que ha sido conocer a Jesús.
También por parte de Gloria, un recuerdo emocionado a Rafa y Manolo Visiers que no pudieron estar con nosotros en un momento tan emotivo. Desde La Pedriza, os deseamos todos una rápida recuperación.
Después ya sabéis, charla en el refugio, un poco de almuerzo, y emprendemos el regreso con un sol que nos acariciaba la piel, un paisaje que nos reconfortaba el alma y Jesús todavía más presente en nuestros corazones.
Gracias a todos por participar en esta ocasión tan especial y aprovecho para desearos unas felices fiestas y un fantástico 2017.


Un abrazo para todos.



Estrella Extramiana (hermana de Jesús)



La Pedriza, 18 de diciembre de 2016



El domingo próximo por tratarse del día de nochebuena no habrá salida organizada por el Club, sin embargo si la habrá del día 31.



Aprovecho para desearos a todos una muy feliz Navidad y enviaros este video, que quizás os mandé ya el año pasado, pero que me resulta particularmente emotivo y por ello quiero compartirlo con vosotros

Un abrazo


Rafael Garcia Puig

rafaelgarciapuig@me.com<mailto:rafaelgarciapuig@me.com>




Domingo 11/12/2016


 Marcha  al Pico del Nevero 


Gran afluencia de montañeros y senderistas y por una vez los hombres casi igualan a las mujeres. Nos acompañaron:

Gloria, Reinaldo, Rocío, Esperanza, Ricardo, Sandra, Viky, Elena, Cristina, José Eugenio, Antonio, Mar, Juan Carlos, José Antonio y  Gloria, Pablo y Juana, José del Campo, Marta, Katinga y un servidor José Vicente.
Aparcamos en lo alto del puerto de Navafría a 1773 m y enfilamos hacia el Nevero. El camino no tiene pérdida, se cruza una cancela enfrente del aparcamiento y se sigue una senda paralela a una alambrada que lleva directamente a las estribaciones del Nevero.
Antes de partir Juan Carlos nos avisó de que la subida al principio era un “poquitín” dura. No exageró nada, el primer km es de constante ascenso con rampas bastante fuertes que todos  aguantamos con solo pequeñas muestras de agotamiento. El que más se lució fue Ricardo (nuestro magnífico fotógrafo) que subía y bajaba sin cesar buscando las mejores fotos. Me recordó lo que hacía el perrito de Paz, sea dicho en el mejor sentido.
El Nevero más que un pico es una larga meseta situada a 2.109 m. y a partir de ahí la marcha de unos 2 km es muy sencilla, pisando la nieve todo el tiempo y Reinaldo en vista de que solo hacía 4 grados, se quitó la cazadora. ¡Qué tío!
El paisaje es muy uniforme pino Slivestre al principio y piornos y enebros rastreros a partir de los 1800 m. Las vistas hacia el valle de Lozoya maravillosas, con los embalses de Pinilla y Riosequillo.
Al llegar al pico nos encontramos a los montañeros de Segovia que llevaban las figuritas del belén que colocaron con gracia en la oquedad de una roca.En el descanso nos pusimos ciegos de turrón, mazapán, guirlache y hasta de un panetone que repartió Rocío, sin olvidar el cava que llevó Ricardo.
La bajada por el mismo camino nos llevó al aparcamiento. En total hicimos 7,8 km y subimos 480 m, lo que no está nada mal.Cuando  llegamos los últimos, los montañeros que son unos acelerados (dicho con cariño) ya se habían marchado, lo que produjo un poco de descontrol y nos quedamos sin la tradicional cañita. Como Ricardo y Esperanza ya habían avisado que se quedaban a comer con unos amigos en la zona, Cristina y yo, que habíamos ido con ellos, estuvimos a punto de quedarnos en tierra. Menos mal que estaba Elena que nos metió a cinco en su coche, lo que me dio ocasión de compartir el viaje con cuatro simpáticas y agraciadas damas.
Al final solo nos quedamos seis y los que se fueron se perdieron los ejercicios de estiramientos que como siempre dirigió nuestro magnífico preparador personal Juan Carlos.

¡Buena semana a todos!


Jose Vicente Almela


Que disfrutéis




Domingo 4/12/2016

Crónica de montañismo:

VARIACIONES SOBRE LA PINAREJA, MONTÓN DE TRIGO, CERRO MINGUETE Y OTRAS CUMBRES DEL SISTEMA CENTRAL
Cuando un montañero de tamaño medio, pongamos 78 kg de peso escurrido en orden de marcha, engorda hasta los 82 kg de peso neto después de una salida lluviosa, tienes dos opciones:
1  Invertir más en gore-tex
2  Salir sólo con sol y moscas 
No fue la opción 2) la elegida por mis compañeros, que a las 8:30 aparecieron en Majavilán para subir a la Pinareja. 
Por orden alfabético y con mayor o menor inversión en gore-tex: Antonio, Juan Carlos, Mar y el polivalente Reynaldo, que lo mismo se hace un Madrid-Cercedilla en régimen de autosuficiencia logística, que se sube a las Torres de la Pedriza en iguales condiciones.
Ya desde el inicio, se decide dejar la Pinareja para mejores pronósticos atmosféricos, pues llueve copiosamente y a conciencia. Y errando el tiro a propósito, enfilamos el Montón de Trigo como objetivo. Y como la variación se antoja de poca enjundia decidimos, siempre a propuesta de nuestros masters, subir por el collado de Marichiva.
La disciplinada tropa, prietas las filas, asimila con diligencia la sugerencia; puestos a empaparnos lo mismo dan las calzadas romanas y borbónicas que los collados. 
Empezamos con las cosas propias de nuestro oficio, que es subir y subir, mientras la nube nos descarga con infinita persistencia. Alcanzamos por fin el collado de Marichiva. Y allí, en la misma cuerda, confirmamos que cualquier situación en montaña es susceptible de empeorar. 
A la lluvia hay que sumarle un no del todo reconfortante viento de 70 km/h , que nos sacude de babor a estribor y que amenaza con enviarnos, ora a la vertiente segoviana, ora a la Madrileña (bendita licencia federativa tipo B, con cobertura interprovincial. Mejor aún, interautonómica).
A petición de nuestros masters, nos esforzamos en una tercera variante al ya obsoleto y, a su vez, modificado plan de recorrer la cuerda por Peña Bercial, continuar por Cerro Minguete y alcanzar por fin el Montón de Trigo. A Peña Bercial sí llegaremos, pero antes de llegar a Cerro Minguete derrotamos hacia babor,en acepción marítima y militar, abrumados por la superioridad física de la galerna,  con la saludable intención de bajar de cota a toda costa.
Por el azar o por una muestra de infinita e inmerecida fe ciega en mi persona por parte de nuestros masters, encabezo el campo a través y ahí es donde la liamos en cuanto al empape se refiere. Que es difícil imaginar la cantidad de agua que recoge y suelta en nuestras ropas, todas a una, el enebro rastrero, los pinos faltos de poda y otras malezas y especies arbustivas con las que nos restregamos a nuestro paso.
Con el cuerpo ahíto de agua en sus tres dimensiones: por dentro, por fuera y del revés, alcanzamos el camino, PR-4 por si interesa el dato, que nos lleva, ya en desbrozado descenso, hasta el Puerto de la Fuenfría. 
Pasamos este y tomamos el Camino Viejo de Segovia, donde nuestros pies claman a cada paso, al menos los míos, que les lancemos un salvavidas dentro de las botas. Avivamos el paso, que no están las cosas para más deleites otoñales que atravesar en volandas el PR, flanqueados por esos pinos, esas amanitas muscarias y otros hongos que agradecen que a este grupito de cinco montañeros les persiga una cascada sobre sus cabezas.
Alcanzamos por fin el parking de Majavilán, punto y final de una marcha de apenas 3h y media y 10 km, también y medio, media ruta o ruta y media, ya no sé. Con objetivos variables, de acuerdo a lo que la prudencia nos aconsejaba en cada tramo.
Un breve pero sentido abrazo a los compañeros y despedida hasta la próxima, en la que seguro estaremos…alguno con las botas húmedas, pero con la satisfacción de haber constatado que el ser humano no encoge con el agua, sino que engorda.

Como queríamos demostrar.

Feliz semana intermitente

José Antonio Rodríguez.



Crónicas del domingo, día 19/11/2016


Senderismo: Marcha del Tejo Milenario (Zona Rascafría): Mariane Delgado


Una vez nos reunimos todos en el parking -además de los ya inscritos, se sumaron Elena Madurga, Katinka y Reynaldo, en total 21 senderistas, y a 1 grado de temperatura, empezamos nuestra marcha por el margen derecho del río Lozoya. El día nublado aportaba aún más magia a la ruta, salpicada ésta de coloridos matices otoñales.
Una vez alcanzada la Presa del Pradillo, bordeada de robles espectaculares por guardianes, proseguimos por la senda junto al río hasta que nos cruzamos con la pista. Tras varios kilómetros por ella, y una vez pasado el puente de la Angostura, la mitad del grupo -entre ellos quien escribe esta crónica, decidió continuar por una pequeñita senda a través del bosque.
Este tramo fue sin duda el de mayor belleza. Protagonista; el silencio reinante, que facilitaba el escuchar cantar a los pájaros, instalados en lo más alto de las copas de los majestuosos pinos de esta zona, en busca de algún rayo de sol. Los acebos, espectacularmente verdes, grandes y floridos (hembras), y algunos álamos blancos derribados, llamaban igualmente nuestra atención.
Más tarde, próximos ya a la cumbre, la vegetación se despejaba y nos marcaban la estrecha senda multitud de pinos jóvenes alineados y, tras ellos, comenzábamos a descubrir los primeros tejos, que junto con el Tejo Milenario, conforman la denominada Tejera.

¡Qué precioso lugar! Es para mí, y para algunos de los integrantes de la marcha también, el lugar con más singularidad y belleza que he pisado con mis botas de montaña. Mágico lugar sin duda.

Tras descender unas decenas de metros, localizamos el lugar en el que tomar un tentempié, reiniciando después el camino de regreso por el margen contrario. El último tramo, que discurre junto al Embalse de Pradillo, es de una belleza espectacular en esta época del año.

Una vez descansamos durante el pertinente encuentro lúdico de rigor tras las fatigas montañeras (jeje), nos despedimos todos no sin antes expresar nuestra inmensa gratitud a Mari Carmen y Alfonso por el cariño que pusieron para que esta marcha fuese, tal y como fue, una entrañable marcha de un precioso sábado otoñal.

Besos y abrazos a repartir,

Mariane


Montañismo

Domingo 20/11/2016

 Los Baños de Venus

La frustrada búsqueda de Venus:

A pesar de los funestos presagios del tiempo que no auguraban nada bueno, allá que fuimos nosotros dispuestos a realizar nuestra aventura dominical.
Con una puntualidad que ya se ha convertido en un punto de referencia de este maravilloso grupo, nos reunimos en Canto Cochino estos montañeros: Chelo, Mar, Reynaldo, Emilio, José Antonio, Antonio (el fabuloso guía que nunca falla) y este cronista, Alfredo.
Los chubasqueros y las prendas de lluvia han sido nuestro principal aliado, ya que desde el inicio ha estado lloviendo.
Después de un pequeño paréntesis por el extravío de un guante que Mar ha podido recuperar, enseguida cogimos la pista hacia arriba por la margen derecha del río Manzanares hacia las Zetas.
Dado que es un  camino demasiado largo enseguida atrochamos. La primera vez cerca de la charca verde y las pozas cercanas al aparcamiento.
Una vez recuperada la pista llegamos al puente del francés (donde se puede coger la desviación hacia los “chorros del manzanares”).

En este punto dejamos el margen del río Manzanares para acercarnos a su afluente “el arroyo de Hoyos de la Sierra” que da origen a nuestra meta “los baños de Venus”.
Más adelante volvimos a atrochar al menos otras cuatro veces más hasta aproximadamente el punto kilométrico 14. Allí cruzamos el arroyo de Hoyos por unas piedras situadas estratégicamente.
A partir de aquí caminamos en dirección al collado del Miradero, al cual lógicamente no llegamos. Después de una pronunciada subida encontramos el pluviómetro que nos sirve de referencia y donde ya escuchamos el maravilloso ruido de las cascadas que son nuestra meta.
En este tramo es donde puede observarse el contraste de tonalidades entre el pinar desde el cual venimos y los diferentes árboles de ribera que crecen a los largo del arroyo de Hoyos, contraste que  es muy patente a través de la lluvia que no nos ha dejado en todo el camino pero que tampoco  nos ha molestado en exceso.
La marcha hacia los baños ha estado salpicada lógicamente de todo tipo de charlas y risas, naturalmente siempre se trata de arreglar el mundo y además de creérselo que es lo importante, situaciones que nos han hecho muy ameno todo el recorrido.
Una vez en  la cima hemos intentado encontrar a nuestra Venus pero todo ha sido en balde. La niebla debe ser su aliada ya que no es la primera vez que nos ocurre.  Así que después de nuestro particular “Berg Heil”, nos tomamos un pequeño descanso para reponer fuerzas e iniciamos el descenso por el mismo camino que habíamos hecho en la subida.
En total han sido 13 fabulosos kilómetros de marcha, con un desnivel de aproximadamente 600 metros.
Si habíamos iniciado la marcha a las 8,30 horas llegamos a los baños sobre las 11 horas y de nuevo en Canto Cochino a las 13,30 horas, en total unas cinco horas de marcha.
Dado que ha primado la posibilidad de comer en familia se han dejado las cañas para mejor ocasión. La compañía y el poder disfrutar de estos maravillosos paisajes nos ha compensado sobremanera y nos sirve para recargar las pilas hasta nueva ocasión.
Gracias a todos y especial a nuestro guía que nos ha llevado por este gran paraje sin ninguna incidencia.

Un saludo a todos y buena semana.

Alfredo  

Que paseis buen resto de semana

Un abrazo






Crónica de senderismo del domingo 13/11: Cabeza Lijar. Rocío Eguiraun
Comenzamos el domingo como siempre puntuales en el club Mirasierra donde nos encontramos Gloria Fernandez, Ana Isabel Mediavilla, Collette Prezelin, Elena Madurga, José Vicente Almela y yo. Camino del Alto del León por la carretera de la Coruña, el día se presentaba muy bueno, casi sin nubes, pero...una vez que cogimos la salida 52 de la autopista y a menos de 500 metros del Alto del León nos metimos en una niebla total, casi nos pasamos el Alto ¡¡¡¡¡¡No se veía nada!!!!!!
LLegamos al parking del Asador y nos encontramos con las hermanas Caridad (Pilar y Alicia), con Gonzalo Fernandez, Melanie Natanio y Luis Egido, Marianne Delgado y por sorpresa se incorporaron Luis Borges e Isabel Isidro y la mas importante del día, su perrita "Caña de España" (no nos perdáis el nombre de la perrita, que se portó como una campeona).
Tras tomarnos unos bollitos buenisimos que nos trajo Caridad, porque era su cumpleaños, comenzamos los 14 la ruta bordeando el Asador y tomando el camino del Vía Crucis. Tras el paso canadiense, seguimos adelante sin tomar el camino que sale a la derecha (Álamos Blancos) para hacer la ruta mas fácil. Seguimos la senda forestal durante varios kilómetros de ligera subida, entre un bosque de pinos muy agradable. Seguía la niebla acompañándonos,cayendo muy rápidamente desde la cima y filtrando el sol, con unas imágenes muy bonitas. 
Llegamos a la cancela que separa la comunidad de Madrid de la de Castilla León y comenzamos una subida un poco mas empinada entre rocas, siguiendo siempre el muro de piedra para no perdernos. Aquí empezaron algunas quejas, sobre "pues esto parece mas montañismo que senderismo", pero llegamos a la cima con bastante agilidad. 
Vimos el bunker/mirador de Cabeza Lijar , los carteles señalando todos los picos que nos rodeaban... , pero ver realmente poco, porque la niebla seguía acompañándonos y no nos dejo disfrutar de las espectaculares vistas que tiene esa cima.
Después de hacernos una foto de recuerdo y dado el viento frío que soplaba arriba, comenzamos la bajada, paramos a tomar nuestro bocadillo rápido y tomamos el camino de la mina que baja directamente al Asador del Alto del León. A medio camino se levantó la niebla y al menos, pudimos ver el Valle de los Caidos, el pantano de la Jarosa y mas a la izquierda, la Bola del mundo, y hasta la pedriza , Manzanares el Real y de frente las torres de Madrid. Al menos, una pequeña parte de las vistas que nos perdimos en la cima.
Cervecita en el Asador del León y despedida para volver a Madrid, con el compromiso de volver a subir cuando el tiempo sea mejor y podamos disfrutar plenamente de esta ruta.
Un placer haberos guiado este domingo, con la ayuda de Gonzalo que nos contaba cada rato para ver que no habíamos perdido a nadie en la niebla. Gracias a todos.
Rocío



Día 6/11/2016

CRÓNICA DE MONTAÑISMO:

La Peñota

El inicio de esta marcha desde la estación de Cercedilla dio a la misma un toque de añoranza y distinción evocando lejanas épocas en las que el tren era el medio común para acercarse al Guadarrama.
Puntuales, a las 7:30, a las puertas del club Mirasierra nos encontramos: Chelo, Pablo Puerta, Mar, Toño, Emilio, Antonio –nuestro guía- y quien subscribe estas líneas, Jesús. En la mencionada estación: María, Reinaldo y José Antonio Rodríguez nos esperaban una hora más tarde, e igualmente puntuales, en total: 10 componentes del grupo.
Mañana, fresca o mejor dicho fría, la temperatura en Cercedilla era de 3 grados, sol radiante con algunas nubes dispersas en el horizonte serrano.
Entramos a la estación y caminamos hasta el final del andén donde iniciamos nuestra andadura subiendo unos escalones que nos  guiaron a una pista por la que caminamos cierto tiempo hasta llegar a la zona llamada de los campamentos. Primera parada para aligerarnos de prendas que nos sobraban debido a la empinada subida. Poco después tomamos un sendero a nuestra izquierda margen arriba del arroyo del Collado del Rey, cruzamos otra pista, la Calle Alta, y dicho sendero nos condujo a la pared divisoria con la provincia de Segovia, que separa los valles de la Fuenfría y del rio Moros.
Una finísima capa de nieve iba engrosando según ganábamos altura, el frio se intensificaba y la niebla amenazaba con envolvernos. Pasada dicha valla divisoria giramos a la izquierda por el GR-10 que no llevaría a la Peñota. Al ganar altura y desaparecer el pinar la niebla espesaba y el frío aumentaba. Última parada, esta vez para abrigarnos bien con guantes, gorros, etc. Los vientos  gélidos, el suelo helado,las rocas resbaladizas, nieve, la sensación térmica era de -10 grados  o quizá más. Los pinos que habíamos ya dejado atrás proporcionaban una estampa navideña con la nieve que cubrían sus acículas.
La Peñota es una de las cumbres más elevadas del valle de la Fuenfría y está compuesta por tres pináculos o vértices hermanos, separados  entre sí  por escasos metros, siendo el mayor de ellos el pico llamado Alejandro Carpentier (naturalista español de finales del XIX) que tiene 1945 ms. Accedimos a uno de los menores. Intentamos coronar el mayor, pero la prudencia nos hizo ser precavidos y dejarlo para otra ocasión. Solo pudimos observar el cantón del vértice geodésico a escasos metros entre la niebla. No había lugar para fotos.
Iniciamos un descenso rápido y ordenado, y así alejarnos del frio parando  cerca  de la pared divisoria donde tomamos el bocadillo. Continuamos el descenso por el Collado del Rey, ya más relajados, pudiendo contemplar los paisajes del Valle de la Fuenfría  que la niebla nos había impedido ver en la cumbre. 
Sería las 13:30 cuando regresamos a la estación. No hubo cañas ni caldos. Alguien sugirió que podíamos comer este domingo con nuestras respectivas familias a una hora prudencial y “cristiana”. 

Buena semana os desea a todos el cronista: 

Jesús Matamala.



CRONICA DE SENDERISMO

La Senda Ortiz

La senda Ortiz el mirador de las Canchas  y la fuente de las Campanillas

A las 9 en punto estábamos en el aparcamiento de la Barranca nuestra extraordinaria guía Gloria Fernandez, Jose Eugenio Soriano, Elena Ezquiaga, Belen Ezquiaga, Jose Vicente Almela Irena Jaroszynska, Elena  Madurga, ,Esperanza Alonso y este humilde cronista Joaquin Sanchez-Izquierdo.
El día espléndido, con un sol maravilloso, eso sí, 2 graditos de temperatura que nos obligó a abrigarnos bien por primera vez en esta temporada.
Comenzamos la marcha persiguiendo a Jose Eugenio que puso un ritmo de fórmula uno y no paró hasta llegar, por la pista forestal, a la senda Ortiz. Tal y como nos había adelantado Rafael pudimos disfrutar en ella de unas vistas preciosas de las 4 torres de Madrid,  del pantano de Manzanares y   las primeras nieves del año, que dejaron los árboles y el suelo con imágenes muy bellas. Se notaban las lluvias del viernes y sábado que limpiaron la tradicional polución.
Hicimos una pequeña parada en la solana de la Peña Gorda , donde nos hicimos las primeras fotos publicables del día. E inmediatamente seguimos subiendo por otra pista forestal hasta el Mirador de las Canchas donde estaba previsto disfrutar de las vistas, pero no había nada que mirar porque había una densa niebla, y tomar el bocadillo, cosa que tampoco hicimos porque los grajos volaban bajo, o sea, hacía un frio del c….
De modo que decidimos iniciar el descenso hacia la Fuente de las Campanillas. En la bajada algunos  componentes de la expedición decidieron acudir al baño, lo que me permitió obtener unas fotos que me van a garantizar un trato exquisito de algunas colegas durante toda la temporada.
Al llegar a la altura de la fuente de las Campanillas, pudimos comprobar que han quitado el letrero que la anunciaba, pero el amplio conocimiento que de la sierra de Madrid tienen todos mis compañeros subsanó el problema. Allí nos tomamos el refrigerio y ya sin más iniciamos el resto del camino hasta llegar de nuevo al parking de la Barranca, donde seguía luciendo un sol espléndido que nos permitió ver, a pesar de algunas nubes el pico de la Maliciosa.

Como siempre, hemos pasado una mañana deliciosa.

Joaquín Sánchez Izquierdon

Un abrazo y que disfrutéis la semana.