25/3/2017


Crónica conjunta senderistas y montañeros.


El Boalo  - La Pedriza, por José  Vicente Almela 

Participantes: Sofía, Coro, Elena Madurga, María Franco, Patricia,  Pilar Caridad y Pilar Navarro por la parte femenina y Gonzalo, Reynaldo, Javier Hortelano, Juan Carlos y este cronista por la masculina. Como siempre ganaron las chicas.

Al mando de Juan Carlos, salimos del aparcamiento de El Boalo con baja temperatura pero con tiempo muy agradable. Reynaldo como de costumbre muy abrigado.
La marcha si inició por una pista paralela a la Pedriza, con la Maliciosa al fondo con la nieve en todo su esplendor y el Yelmo a nuestra izquierda.  Esta parte de la ruta pertenece al camino de Santiago y, ya que estábamos a solo 622 km de la capital gallega, alguien propuso que con un poco más de esfuerzo se podría seguir hasta allí. La iniciativa no tuvo ningún éxito.
Atravesamos una cancela y nos adentramos en la Pedriza hasta llegar a la pista de las Zetas. Poco después nos desviamos para coger el PR-16.
Allí Juan Carlos nos explicó perfectamente en qué consisten las señales de los senderos: rojo y blanco, GR gran recorrido de más de 50 km, blanco y amarillo PR pequeño recorrido autonómico entre 10 y 50 km y blanco y verde SL sendero local de menos de 10 km. No es que esto sirva para mucho pero al menos se puede presumir de conocimientos con las amistades.
Como os decía siguiendo el PR llegamos a un cruce de caminos con una deliciosa pradera donde descansamos y comimos las provisiones de rigor.
La bajada la hicimos por las Zetas hasta desviarnos por un camino que nos llevó de nuevo al aparcamiento. 
Recorrimos casi 14 Km y subimos cerca de 400 m, pero llegamos todos muy frescos. Es una marcha preciosa con magníficas vistas en todo el recorrido con el Yelmo omnipresente y la Cuerda Larga nevada al fondo. Nuestra intrépida reportera gráfica Sofía se encargó de hacer un sinnúmero de fotos.
A lo largo del camino estuvimos rodeados de jaras, romero en flor y sobre todo de gamones, planta parecida a los lirios, también conocida por varita de san José. De ahí viene el nombre del barrio del Gamonal en Burgos que estuvo en los papeles no hace mucho tiempo. ¡Hay que ver las cosas que se aprenden en estas marchas!
Después de los preceptivos ejercicios de estiramientos que como siempre dirigió con autoridad Juan Carlos, nos dirigimos al restaurante el Refugio donde se incorporaron Toñi y Rafa nuestro amado líder, para comer un delicioso cocido montañés (con alubias en vez de garbanzos) que os recomendamos de todo corazón si pasáis por allí.
En definitiva una bonita marcha que se debe repetir.
Feliz semana a todos
J. V. Almela 

19/03/2017

Montañeros: La Pinareja; Toño Gutierrez
La celebración de San José y del día del padre, unido al festivo lunes, hizo que la asistencia a la cita fuera menor que en otras ocasiones y que en aras de cumplir con los compromisos familiares decidiéramos prescindir de la ascensión a las dos cumbres emblemáticas del recorrido: La Pinareja, que forma parte del conjunto de la Mujer Muerta, y el Montón de Trigo. La ruta circular que planteamos pasa por el collado de Tirobarra desde el que en una media hora se alcanzan fácilmente cualquiera de las dos cumbres, pero hoy no tocaba alargar el tiempo de la actividad; al fin y al cabo todos habíamos subido muchas veces estas bonitas montañas. Aún así empleamos casi 5 horas en hacer la circular.
A las 8,30 h. en el estacionamiento de Majavilán, en las Dehesas de Cercedilla, nos encontramos con Reynaldo; María, Vicky, Mar, Antonio y yo que venimos desde Mirasierra. Es el último domingo del invierno y el espléndido día y el silencio del bosque nos obsequia con las señales inequívocas de que ya está aquí la primavera: los pájaros carpinteros o picapinos transmiten el eco de su percusión y ya sólo falta que dentro de poco se sumen a la sinfonía el cuco y el resto de pájaros que pueblan la zona.
En una hora liquidamos los 400 m. de desnivel que nos separan del collado Marichiva y tras pasar las portillas de límites provinciales, tomamos el camino que transcurriendo a media ladera del valle del río Moros y durante gran parte del mismo a curva de nivel, nos sitúa hora y media más tarde en los casi 2000 m. del Collado de Tirobarra. El paisaje, ayudado por el día soleado, se vuelve espectacular tras abandonar el espeso bosque. Todo el valle del río Moros ,con sus dos embalses de regulación, se extiende hasta los territorios de San Rafael  y El Espinar. Al otro lado las tierras altas de Segovia con La Granja, Torrecaballeros y sus pueblos mesetarios al fondo, Gredos y la Sierra de Béjar en el horizonte del Oeste todavía con nieve, y Peñalara presidiendo nuestra Sierra…Y nosotros, en el centro de todo, flanqueados por la Pinareja y el Montón de Trigo.
Un ligero pero incómodo viento del noroeste nos obliga a buscar unas piedras para hacer una breve parada para reponer fuerzas ya empezando a bordear por la derecha el Montón de Trigo. En una hora más ya estamos en el puerto de la Fuenfría, histórico paso romano, medieval y borbónico donde como siempre hay una gran concentración de excursionistas y ciclistas. Media hora más y por la Calzada romana llegamos al punto de salida no sin antes cruzar el arroyo de la Fuenfría pegados al puente del Descalzo para admirar su construcción en bóveda de medio cañón y con vestigios de la época romana.
Son las 13,30 h. y nos encontramos con los senderistas que terminan de hacer su ruta. Declinamos amablemente compartir las cañas de rigor pues hoy hay que cumplir con compromisos familiares.
¡ Feliz primavera a todos!
Toño
Senderista: Puerto de la Fuenfría y Collado de Marichiva; Sofía Vázquez
Y yo, ilusa de mí, que pensé que me libraba de la crónica. ¡¡¡Cambio fotos por crónica!!! Pero no, me tocó la vez.
Ya que éramos cuatro gatos (fantásticos) no me voy a quejar.
Nos reunimos en el Club Mirasierra; Ana, Begoña, Elena y yo. Echamos de menos a Gloria esperamos que pronto vuelva a la carga.
Nos dirigimos contentas al aparcamiento de las Dehesas de Cercedilla, donde nos encontramos con nuestro guía y maestro Gonzalo muy bien acompañado por Pilar.
Subimos en una horita por la calzada romana pasando el puente y tomando con mucho ánimo el último tramo, llamado con mucho acierto “La cuesta del reventón”, hasta llegar a la Fuenfría donde un amable ciclista nos hizo una foto de grupo que os mandamos etiquetada como Cotos y nadie dijo nada. No os lo sabéis!!!!!
El tiempo era estupendo y a partir de este punto fue todo un paseo tranquilo y muy bien acompañado por la pista GR-10 hasta el Collado de Marichiva.
Como no encontramos un sitio adecuado para parar seguimos unos 2 Km y una vez tomado un buen refrigerio los desandamos para tirar para abajo por un sendero bastante pedregoso hasta los coches.
Allí encontramos a nuestros montañeros, los que una vez cumplida su misión, se retiraban hacia Madrid. Les propusimos un trueque y cambiamos a Viky, que se inclinaba más por la cañita, por Ana que se fue muy bien acompañada a sus obligaciones Domingueras.
Nosotros nos encaminamos a tomar el aperitivo en Cercedilla y pasamos un rato muy agradable en una terracita donde ponen unos buñuelos de bacalao buenísimos.
Y esto es todo amigos. Espero veros el Sábado en la marcha conjunta.
Sofía
Que disfrutéis la semana.




 Crónica de montañismo: 12/3/2017

Pico de la miel

Hoy 5 intrépidos montañeros nos hemos dado cita para subir un pico clásico de la sierra madrileña, que promete endulzarnos el día con nombre tan peculiar.
La cita es puntual y a las 8:30 comenzamos el ascenso, con las clásicas bromas sobre quien guía al grupo, quien escribe la crónica y a quien le sobran más capas de ropa.
Buen ritmo sobre el suelo de piedra suelta, en ascenso vertiginoso, que nos hace gritar el "berg hail" a las 10:30. Cumbre tumultuosa, en la que se suceden grupos de montañeros en relevo incesante, para contemplar en un momento de tranquilidad el cercano pueblo de La Cabrera, que luce su esplendor desde lo alto del punto geodésico.
Nos planteamos la vuelta sobre nuestras huellas, para poder encontrarnos con los compañeros senderistas, a los que encontramos disfrutando de un ligero refrigerio. Y a los que abrazamos, ya que algunos no los vemos desde hace mucho tiempo.
Excelente mañana para el senderismo, con agradable sol, ligero viento, muchos senderista en el camino y conversación agradable de vuelta hasta los coches, a los que llegamos, como siempre,  antes de la hora de la cervecita.
Grupo numeroso de infinitos colores y afición por la montaña.
Atrás quedan 5 horas y media de sol, montaña, algún resbalón y aire limpio, y tan solo nos queda el recuerdo y las ganas de volver la semana que viene.
Un fuerte abrazo de Mamen, Jorge, Paco, Javier, de todos los senderistas  y del improvisado cronista que agradece el encuentro con tantos amigos.
Os esperamos a todos la próxima semana.
Hasta pronto amigos.

Emilio



Domingo 5/3/2017:

Crónica de Montañismo

La Pedriza: El Collado de los Pastores

Queridos compañeros, todas y todos, sólo relataros brevemente la maravillosa marcha que hicimos ayer los “montañeros” en La Pedriza, desde Canto Cochino subiendo por el margen del río, hasta el Collado de los Pastores y luego por la cuerda de los Porrones, para terminar bajando en vuelta circular al punto inicial.
Salimos muy temprano de Madrid ya con mal tiempo, Mar, Chelo, Antonio y yo, de Mirasierra hasta encontrarnos en Canto Cochino con el resto del grupo, llegados de distintos lugares. Nos reunimos con José Antonio, Alfredo, Juan Carlos, Paco, Javier y José Ramón, todos muy animados.
Aunque no hacía demasiado frío, llovía sin parar desde que salimos, con un aguanieve finita, que nos acompañó toda la excursión. Así que terminamos caladitos, unos mas y otros menos.
Es impresionante cómo está la Pedriza de bella, y de agua, ríos riachuelos, cascadas, zonas encharcadas por todos lados, una auténtica fiesta de agua y nieve!! sobre todo en las zonas altas había enormes cascadas en el río Manzanares.
La verdad lo pasamos fenomenal, fue un día magnífico y la compañía maravillosa. La nieve la encontramos en la cota de 1500 m, más o menos y la altura máxima alcanzada fue de 1760 metros en el collado de los pastores. Luego continuamos por la cuerda de los porrones y fuimos bajando y perdiendo altitud. En total con subidas y bajadas, hicimos una altura acumulada de 1200 metros en todo el camino (eso creo me dijeron los expertos).
El paisaje precioso de pinos y matorrales bajos, con gayumbas, oxicedros, brezos, manchados de nieve y todo lleno de musgos y liquenes de un verde reluciente, como recién estrenado. La excursión transcurrió casi todo el tiempo por el bosque, con olor a hojarasca y a marabuja, que llenaba los sentidos.
Agradecer a Antonio por hacer de magnífico guía.
Un abrazo y hasta pronto
Viky
Crónica de senderismo:


Monte Abantos 
                               
Puntualmente hemos salido del club Mirasierra Gloria, Sofía, Coro, Katinka Elena, Inma, Elías y quien escribe esta crónica, Begoña, para reunirnos con nuestro guía, Gonzalo en el parking el Tomillar.
La mañana ha cambiado la previsión metereológica y también nuestro plan de senderismo. A la hora prevista estábamos en el  mencionado parking y hemos acordado que no tenía mucho interés subir al pico de Abantos  porque la fina lluvia y sobre todo la densa niebla previsible, nos impediría disfrutar de tal lugar.
Gonzalo nos ha sugerido otro recorrido alternativo, más cerca del Escorial. Hemos comenzado a subir y tras algunas lamentaciones, nuestro experimentado guía, siempre atento y complaciente, nos ha indicado una senda lisa y llana por la que hemos caminado encantados, deleitándonos con unas vistas del monasterio, envuelto en una tenue bruma mágica que parecía íbamos a tocar.
Nuestra fotógrafa Sofía se ha adelantado y a pesar de nuestras llamadas insistentes, por miedo a que se pudiera perder, ha vuelto con unas fotografías para colmar nuestro deleite. No las voy a describir porque  podéis ver la maravilla que ha conseguido en el archivo adjunto 
En este caso tenemos que decir que sus imágenes y la realidad son bastante coincidentes.
Sentimos que  algunos no hayáis podido venir porque ha sido espectacular.
A mediodía estábamos de regreso en el parking el Tomillar, hemos tomado un  café y  decidido continuar nuestro recorrido  por el monte de la Herrería bajo el tenue sol sin lluvia.
Finalizada nuestra senda, hemos regresado para Madrid con maravillosas imágenes en la mente que nos acompañarán toda la semana
Begoña


Un abrazo y que disfrutéis de la semana

Domingo 26/2/2017

La Senda Ortiz; Enrique Otaño Rubio

Queridos amigas/os senderistas del club Mirasierra que me habéis acogido tan cariñosamente hace unas semanas, no os merecéis que el que escriba la esperada crónica de la ultima excursión sea este menda, que sabe poco de letras y nada que tenga que ver con la memoria, de la que me queda justo la necesaria para volver a casa.
Y vosotros os merecéis mas, porque además de que el paseo por la Senda Ortiz con un día radiante, discurriera por unos anchos,  cómodos y preciosos caminos abrigados por unos frondosos pinares, que oh milagro! nos protegieron del fio y del calor ( cero grados), de que cuando hicimos un alto para tomar el bocata, al que me invitaron mis amigos Esperanza y Joaquín, nos llenáramos de paisaje profundo frente a la Maliciosa y a vista de pájaro del brillo de los pantanos de Navacerrada, Valmayor y de que ganándole tiempo al proyectado, nos presentáramos en la meta con mas de media hora de adelanto, aunque algunos bebimos y tocamos la campana de la generosa fuente pidiéndole lo imposible...,me da pena que no pueda referirme a las múltiples anécdotas personales que se produjeron, " parecía que no y resulta que ha subido a los Dálmatas ?, que bien se ha recuperado ?, que ricos los dátiles que nos ofrecieron ?..", que agradable y cómoda compañía la de todas/os  y cada una/o de vosotros 19 compañeros senderistas, dirigidos con seguridad y rigor por nuestros queridos guías Gloria y J.Vicente.
Como consuelo, recordar que como epilogo glorioso, enjugamos en Cereceda el gusanillo del  comercio y el bebercio  con unas cervezas en las que naufragaron unos excelentes bacalaos (de Sanse o de Bilbao).
Gracias por vuestro cariño que es también el mío hacia todos.
Feliz semana !!
Enrique

Sábado18/2/2017


                 Marcha conjunta de senderistas y montañeros





Ruta alrededores de Bustarviejo 18 Febrero 2017

La asistencia fue muy numerosa: Gloria, María Franco, Esperanza, Cristina, Paz, Inma, Elías, Sonsoles, Pepe Herrero, Florencia, Katinka, María Lamo, Patricia, Pilar, Mari Carmen, Alfonso, Francisco,  Juan Carlos, nuestro guía, y este cronista.
En total 19 senderistas además del Kaos el perro de Paz. Como veréis la asistencia de los montañeros no se puede decir que fuera masiva. 
En realidad hicimos dos marchas, paralelas ambas a la carretera de Miraflores: una alrededor del pueblo hasta el campo  de futbol  y otra desde dicho campo siguiendo el GR que lleva al puerto de Canencia que abandonamos para volver después de cruzar el arroyo del Valle, que llevaba mucha agua. Como siempre alguien se tenía que caer al agua y esta vez le tocó a Elías, que a pesar de ello siguió valientemente sin inmutarse.
Paramos para el habitual refrigerio en una fuente cercana a las antiguas minas de plata.
En el retorno pasamos junto a un heliopuerto del servicio de Incendios y nos detuvimos en la Fuente del Collado, que debe ser de agua milagrosa pues había mucha gente repostando litros y litros. Creo que Juan Carlos y Patricia son fieles seguidores y creo que en su casa solo se bebe de esa agua.
Bustarviejo es un pueblo serrano de unos 2000 habitantes, situado a una cota de 1200 que lo hace uno de los más altos de Madrid. Está situado a los pies de Cabeza de la Braña, la Albardilla y Mondalindo, zonas por las que ya hemos transitado otras veces.
La marcha fue tranquila y suave, recorrimos 11,4 km con un ascenso acumulado de 355 m, lo que la gente aprovechó para hablar animadamente. Alguien planteó si nuestras pequeñas mochilas contenían lo mismo que la que Pablo Iglesias lleva al Parlamento pero no llegamos a ninguna conclusión.
Francisco nos planteó sus dudas de si vale la pena el tiempo invertido en subir las fotos y las crónicas al blog, pues por lo visto el número de visitantes, al tener la información en el WhatsApp;  es mínimo; además de ocupar parte del espacio que Google asigna a su cuenta de gmail. Hay que reconsiderarlo, aunque yo creo que tener todas las crónicas en un mismo archivo es importante.
Al llegar a los coches los clásicos estiramientos dirigidos por juan Carlos, que nos dejaron como nuevos. Luego se incorporó Aleja y fuimos a comer al Cazador donde como siempre Ricardo y su simpática camarera nos atendieron estupendamente.

Os deseo una feliz semana

José V. Almela







Domingo 12 de febrero 2016

Via Crucis del Valle de Los Caídos.  Reynaldo Vázquez

El domingo con la presencia de nieve el grupo de montañeros se vio reducido por la ausencia de todos aquellos que practican el esquí en sus distintas especialidades. Fuimos directamente al aparcamiento de la Jarosa II: Juan Carlos Aguilón, Fernando de la Quintana y yo. Me confundí de sentido en la desviación de Guadarrama-El Escorial, pensé en la entrada oficial al Valle y acabé en El Escorial, guiado por mis compañeros y por una excelente señalización no tuve dificultad para reunirme con ellos.

Llovía en Madrid, llovía en Guadarrama, pero a tres kilómetros, en la Jarosa, además había niebla, nieve y frío en las zonas despejadas.

Nos pusimos todos la ropa más impermeable que llevábamos e iniciamos una ascensión por una carretera de tierra cubierta por nieve, la subida fue fuerte y constante, pero llevadera por la bondad del camino. El término fuerte es relativo, más bien impuesto por la velocidad que por el ángulo.

La niebla nos jugó una mala pasada a lo largo de la excursión, el GPS fallaba estrepitosamente. En los cruces nos indicó que fuésemos hacia arriba y así lo hicimos. Fernando se quejó de su memoria, había hecho ese recorrido hacía tres años y no recordaba haber subido tanto, la desviación a la izquierda recordaba que estaba muy cerca del principio. El pobre cerebro humano demostró que puede seguir siendo más fiable que los satélites. Tenía razón Fernando, tuvimos que desandar lo andado.

El paisaje me recordaba a Miguel Strogoff en su viaje desde Moscú a Irkutsk (no recuerdo si había nieve, porque se desarrolla en verano, pero así me imagino Siberia con una poca). Los caminos totalmente nevados, flanqueados de pinos distintos de los silvestres de Valsaín, al menos la niebla me dio esa impresión.

Recuperado el camino correcto, mucho más llano que el anterior, nos dirigimos hacia la tapia del valle, el GPS siguió engañándonos, pero ya precavidos del error de recepción el conocimiento del lugar que tienen mis compañeros fue suficiente para rectificar. Como las dificultades parece que nos gustan Juan Carlos se salió del camino y atajamos ladera arriba. La dificultad aumentó porque como indicó el en ese momento guía “no hay atajo sin trabajo”.

Llegamos a la tapia de piedra que rodea el recinto de Patrimonio y por un sitio donde estaba derribada entramos, seguimos un camino ascendente, después de un rato encontramos las escalera del Via Crucis y las seguimos en sentido contrario al debido, habíamos iniciado un descenso que luego tendríamos que desandar en sentido inverso. Nuevamente los satélites (antes eran los dioses griegos) que se habían puesto contra nosotros de manera declarada nos llevaron en sentido contrario hasta una casa que de lejos Juan Carlos identificó como una posible capilla, que no recordaba, de alguna de la estaciones del Via Crucis. Al acercarnos comprobamos que se trataba de una casa y al llegar a ella que era una instalación del CSIC.

Si la bajada había sido rápida y agradable, entre granito cortado para hacer el camino, agua a raudales y suelo nevado, la vuelta nos hizo apreciar la auténtica pendiente, volvimos a las escaleras y las seguimos hacia arriba, Juan Carlos ya había decidido prescindir el GPS, se rebeló contra los dioses modernos que nos inutilizan y nos hacen depender de ellos.

Aquí hicimos las tres únicas fotos, la única sin figurantes que acompaño recoge al fondo una escalinata que se pierde en la nieve. Se la he mandado a dos amigas, una me contestó que se había emocionado al verla y añadió es como si Dios estuviese allí, la otra indicó que eran las escaleras del acceso al Averno, un infierno helado. Mi imaginación no da para tanto, era bonito, una belleza agresiva, inhóspita, pero bella.

Subimos la escalera y Juan Carlos comentó que menos mal que no habían venido senderistas, yo me considero uno, pero le comprendí.

Llegamos a una de las capillas edificada en lo alto de un promontorio de estilo románico vanguardista, las vistas deben ser muy buenas desde ella. La niebla nos impidió opinar.

Bajamos hacia la siguiente estación y seguimos hasta otra capilla esta vez de un clasicismo de vanguardia escurialense franquista. Tenían su belleza, En esta imaginamos por su construcción que el arquitecto había intentado abrir una ventana sobre la nada para apreciar las vistas, pero eso es lo que vimos, nada. La niebla lo cubría todo.

Dimos por concluida la excursión y decidimos volver, retrocedimos una estación y nos salimos del Via Crucis, rápidamente llegamos a la valla, la atravesamos y esta vez elegimos el camino, íbamos relajados despacio en comparación con la ida. Llegamos a un arroyo que habíamos pasado sin excesiva dificultad en la subida, pero ahora había crecido y no se podía cruzar, Fernando optó, el primero, por pisar donde pudo en el agua en un doble salto y lo pasó, yo por repetir el camino de ida y Juan Carlos bajó y cruzó por un sitio más ancho, pero con menos fondo, tres tácticas que demostraron lo buenas que son nuestra botas porque los tres tuvimos que meterlas en el agua.

Fernando nos dio una lección sobre la inconveniencia del uso de bastones y de tacones en las botas, sus argumentos parecían fundados, el hombre no fue creado para andar con tacones, nos convenció en principio, pero cuando llegamos a la Jarosa había una chica joven vestida de negro y licra o similar bien equipada con unos zapatos de purpurina plateada y tacones de aguja de diez centímetros que se desenvolvía con agilidad, la tesis de Fernando tenía que ser falaz esa mujer había nacido para llevar tacones.

En la Jarosa tomamos un caldo en ebullición, Mar si hubieses estado te habría acompañado con una cerveza sin alcohol.

El Vía Crucis debe ser recomendable para una excursión en principio de la primavera, si se hace sin prisas puede ser un paseo muy agradable.

RVL


Un abrazor



Crónica de senderismo

Domingo 12/2/2016

Descubriendo el Pinar de Valdelatas

Alguien dijo que no hiciéramos crónicas largas. Va por Ustedes.
Nos reunimos los "siete magníficos": Gloria, Alejandro, Isabel, José Vicente, Aurelio, Elena y este designado cronista, mirando al cielo y con las capuchas listas.
El comentario general fue que estábamos en un lugar muy bonito y muy desconocido. Todos hemos pasado por ahí muchas veces pero ninguno habíamos reparado en el pinar.
Comenzamos a andar por la senda central que nos llevó a una obra de fábrica de ladrillo del Canal de Isabel II y de ahí atravesando  varias zonas de mesas hasta la valla metálica del extremo este, lindando con uno de los polígonos industriales de Alcobendas. Desde ahí, y bordeando esa valla, caminamos un poco hacia el sur, viendo relativamente cerca los edificios de Telefónica de la M 40.
Aprovechamos un tejadillo con una mesa y unos bancos de madera que estaba situado en un promontorio que dominaba la zona, para tomar un ligero tentempié con chocolate con sal incluido, gentileza de Aurelio y Elena.
Pasamos muy cerca de la Ciudad escolar San Fernando, el Hospital y el aparcamiento donde habíamos dejado los coches. Pero como nos supo a poco, decidimos seguir otro de los caminos para llegar hasta la valla que limita el pinar por el Norte llegando hasta el Club de Tiro de Cantoblanco y la Universidad Autónoma.
Total unos diez kilómetros de paseo que podíamos haber hecho con un carrito de niño, si no hubiera sido por el barro.
Durante todo el camino Alejandro nos fue ilustrando con los pájaros que por allí andaban. Me llama la atención que cuando vienen nuestros ornitólogos salen los pájaros, cuando faltan, no.
La labor del guía, extraordinaria por cierto, no acabó ahí, fue el encargado de dirigirnos, ya en los coches, hacia el restaurante de El Goloso donde tomamos unos aperitivos de morcilla y queso y de paso unas cervecitas. 
Habrá que tener en cuenta este sitio.
Dos marchas muy interesantes las de este fin de semana: El Viacrucis y esta del Pinar de Valdelatas. 
Buena semana a todos y un abrazo.

Gonzalo